La presencia de aves en edificios y espacios de trabajo puede generar desperdicio y pérdidas económicas importantes. Los excrementos, nidos y restos de estas aves afectan techos, estructuras y mercadería, y frecuentemente rompen productos para alimentarse, provocando un gran desperdicio. Entre las aves más comunes que causan estos problemas se encuentran las palomas y los gorriones.
Además de los daños materiales, estas aves representan riesgos para la salud humana. Sus excrementos y nidos pueden contener hongos y bacterias que se transmiten al ser humano, provocando infecciones respiratorias y digestivas.
Entre las enfermedades más relevantes se encuentran:
Histoplasmosis: infección pulmonar causada por un hongo presente en excrementos secos.
Cryptococcosis: infección fúngica que puede afectar los pulmones y, en casos graves, el sistema nervioso.
Psitacosis: infección bacteriana que provoca fiebre, tos y malestar general.
Salmonelosis: infección digestiva causada por bacterias presentes en las heces.
La presencia de palomas y gorriones en edificios y espacios de trabajo aumenta la exposición a estos agentes patógenos, generando riesgos para empleados, residentes y visitantes.
La implementación de un sistema de control de aves permite reducir estos riesgos, mejorar las condiciones sanitarias y evitar pérdidas económicas en el corto y largo plazo.